Malos tiempos para las ideas
Voy a ser franco, no me gusta como piensas, tus ideas revestidas de palabrería barata sólo reflejan el vacío que tienes en el interior. No te voy a escribir ningún soneto, las rosas no van a adornar tu jardín. Solos tú y yo, sólos los dos, no hay nada más que gire en esta ruleta que tu odio empedernido; ¡Te toca! ¡Una bala! ¡Y se han agotado todos los turnos!